Buenas tardes Higía. (Cap 5)

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-Buenas tardes Higía

-Me saludó Claudia nada mas verme cruzar la puerta de la sala de profesores, ni siquiera había levantado la mirada para percibirme.-Se huele tu inocencia a kilómetros de distancia…
-Buenas tardes señorita, siento lo de esta mañana, le doy las gracias por dejar que haga de nuevo el examen.

-Siéntese-me ofreció la silla que estaba junto a ella-tienes una hora, el examen está sobre la mesa.

Asentí con mi cabeza de barbilla redondeada, con mis mofletes colorados por los nervios de tal situación.

El tiempo pasó lento; me dio tiempo a terminar y revisar mi examen y aún así no había pasado la hora y le dije:

-Profesora, ¿Puedo ya entregarle el examen?
-Claro que sí, si estás segura de haber terminado-observó su reloj de cuerda antiguo-aún te quedan veinte minutos.

-Estoy segura.

-Vale, pues entonces, toma-me entregó una tostada repleta de miel-come un poco y mientras merendamos cuéntame que te ha pasado esta mañana.

-Pues, es que yo estoy aprendiendo que es la comida ecológica, pero anterior a eso, mamá me enseño que no lo era, es decir los productos trangénicos. Yo soñé una pesadilla, pero después soñé con un árbol muy bonito que me hablaba. Y claro, decía cosas que pegan bien con lo que me contó mi madre, entonces estoy segura de que los árboles hablan, hay un cuento en mi mesita, que dice que en un mundo, puede ser éste, o cualquiera, hay almas, y que las almas, pueden ser desde una hormiguita a un árbol, un pájaro o una flor…si juntamos que el árbol tiene una alma, pues claro me habló, y Marta estaba quejándose de las clases y yo le dije que es necesario para entender, y de ahí vino lo de que yo hablo con los árboles, y como se reían pues me enfadé.

-Antes de que me olvide princesa-me cogió del brazo con amor-no se dice una alma, es un alma. Me parece correcto que quieras defender tus ideas, que por cierto me parecen demasiado profundas para una niña de tu edad. Pero si analizamos tu vida, tus circunstancias, puedo llegar a entender tales cosas. Pero aunque me parezca bien,  no creo que el aula sea un lugar establecido para ello.

-Lo sé.

-Bien, tu madre me ha dicho que quiere que te hagas amiga de Marta y tu no quieres, por ello te voy a contar porque ella le resta valor a lo que tu no, o viceversa. Tú, a pesar de estar un día enfadada o no, has decidido que te gusta leer, aprender, escuchar y ser noble, Marta, ha escogido la rebeldía, que a su edad, vuestra, edad es de lo más común. No a todo el mundo se les ha hablado de las almas, ni ha necesitado demasiado algo que no tiene, como para hacerse preguntas, Marta es una niña a la cual le es difícil aprender, Marta no estudia por miedo a no ser capaz.
-No comprendo mucho.

-Tú no saltarías de un puente porque no sabes volar ¿Verdad?

-Claro.

-Pues, Marta no estudia, porque nadie le ha enseñado hacerlo.

-Sí en clase, los maestros.

-Higía cuando seas mayor entenderás que los maestros enseñamos una lección escrita, una teoría, que la calle, el parque te pone retos, lo más importante es el hogar. Los cuidadores ya sean padres, abuelos, hermanos, primos etc. son los encargados de aportar valores, y categorías, para ser libre de adoptar y aceptar algunas cosas.

-Pero a ella no le gusta.

-No le gusta porque cree que es más fácil hacer otras labores.

-Ya pero-No me dejó acabar.

-Cuando seas mayor, lo comprenderás ¿té gusta la tostada?

-Sí, esta miel es súper dulce, la de mi casa no es igual.

-¿A que no adivinas por qué?

-No

-Es ecológica.-Y con una gran sonrisa me alegró la tarde, por fin, estaba tomando algo ecológico, sano y sabroso.

-Dile a mi mamá que me compre.

-Higía-se echó a reír- yo no debo hacer eso, si apruebas el examen, te regalaré un bote.
-¿Regalar qué? ¿Qué has pedido?-Increíble, ya había pasado más de veinte minutos y mi madre estaba apoyada en el marco de la puerta, con sus vaqueros y su blusa, mi preferida, color coral.

-No pasa nada señora, he sido yo, le he dado a probar una miel ecológica.-Explicó Claudia.

-Vaya- exclamó madre-¿me anotas donde puedo adquirirla?

-Pues mamá tendrás que ir a pedirle a las abejas, si es natural-ambas rieron.

-Cielo, ya te explicaremos eso, señora, mira puede comprarlo en una pagina Web, se la anoto aquí-y por lo bajo Claudia mientras anotaba susurró- http://www.ecogrinbi.com
-Gracias, es un placer-le dijo madre mientras doblaba la nota y la guardaba en su bolsillo trasero del pantalón.

-Se llama Miel de Milflores a tu hija le ha encantado, ni una miga de pan ha dejado caer.

-Gracias, espero que tampoco haya perdido ninguna idea y tenga el examen perfecto.

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