Con el aura renovada (Capt 29)

Regresamos al coche con el aura tan renovada  que el cuerpo se había vuelto del peso de una pluma.

-¿Has tenido muchas perdidas con la inundaciones?- Preguntó mi padre al señor.

– Pues sinceramente sí, perdí toda la última plantación, pero al fin y al cabo, mi pequeña cosecha es para las amistades y la familia, por lo tanto no supone una gran perdida económica, mas bien de moral debido al empeño y al esfuerzo que ves ahogarse sin poder poner remedio alguno.

-Yo- dijo madre entrometiéndose en la conversación- la verdad es que siento mucho que los agricultores perdáis el trabajo, pero es que también nos hacia falta el agua, si no llueve apenas, por una vez que llueve hay que agradecerlo porque a este paso, nos quedamos con los ríos secos.

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