Vivienda sostenible: La paja. Por Joan Romero

La brizna de paja ha estado presente en la construcción desde la antigüedad. La encontramos como fibra en ladrillos de adobe en Mesopotamia y también en muros de tierra en diversos lugares del mundo.

La bala de paja como tal aparece a mediados del siglo XIX, con el invento de la mecanización necesaria para crear bloques compactos del residuo del cereal. A partir de esto comienzan las primeras construcciones, sobre todo en el estado de Nebraska, donde hay gran cantidad de cereal y falta de otros materiales para construir.

Inicialmente son construcciones consideradas como temporales, pero pronto se dan cuenta de las ventajas del material, en cuanto a aislamiento y economía y así surge la primera casa de paja en las “Colinas de Arena” (Nebraska) en 1896. Desde entonces ésta técnica ha evolucionado de forma imparable, surgiendo innumerables estilos constructivos en toda Europa, siendo Francia la punta de lanza en este propósito. Estandarizando, testando y ensayando este material para los diferentes requerimientos de los códigos exigibles en edificación, la bala de paja aprueba con nota y se afianza como material de bioconstrucción preparado para la nueva era de la edificación sostenible, hasta el punto de calar en el sector urbano y la construcción en altura, como en el caso del edificio de la asociación de construcción con paja alemana FASBA de 5 plantas.

habitaje sostenible paja

 

De norte a sur de Europa han aflorado una serie de iniciativas que proponen novedosas modalidades de construcción con balas de paja como los módulos prefabricados de paja y madera. Estos módulos facilitan la ejecución y engarzan este material en el sistema de gestión y logística convencional en edificación a veces tan inflexible y rígido. Con sus parámetros normalizados y morfología geométrica, tanto público sensibilizado como escéptico ven de forma plausible su incorporación en el sector.

Contemplando la posición de la bala en este plano y su gran aceptación, entendemos que la fábula de los tres cerditos estaba muy mal interpretada, puede ser que la casa del primer cerdito no cayera por ser de paja, sino por haberla construido un cerdo, por lo que la moraleja se replantea como: construye tu casa con balas de paja pero no dejes que te la construya un cerdo.

Autor: Joan Romero Clausell, Socio cooperativista en Okambuva. Gestión y ejecución de proyectos de bioconstrucción | www.okambuva.coop
Bio Eco Actual Febrero 2017

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